Pensó en suicidarse en pelotas. En montar el numerito para aparecer en los periódicos y comenzar a hacer todas esas parafernalias típicas de los que no encuentran sentido a su vida. Se le ocurrió incluso fotografiarse mientras realizaba toda la maniobra.
Una vez estaba en el alféizar, entre los claveles y las petunias, con el viento de refilón y su madre, en la otra ventana, regando la calle en vez de las flores, decidió lanzarse.
- Mamá, dijo con tono serio y convencido, sabes que te quiero y que, la decisión de suicidarme no es porque me haya vuelto loco, es porque no aguanto más, la vida me pesa.
- Pues si te pesa, cariño, no te lo pienses....
Antes de que acabara la frase, Ramón ya se estaba lanzando desde el quinto como su madre lo trajo al mundo, sin oír lo que Florencia murmuraba...
-...a mí tu padre también me pesaba y por eso decidí matarlo.
Una vez estaba en el alféizar, entre los claveles y las petunias, con el viento de refilón y su madre, en la otra ventana, regando la calle en vez de las flores, decidió lanzarse.
- Mamá, dijo con tono serio y convencido, sabes que te quiero y que, la decisión de suicidarme no es porque me haya vuelto loco, es porque no aguanto más, la vida me pesa.
- Pues si te pesa, cariño, no te lo pienses....
Antes de que acabara la frase, Ramón ya se estaba lanzando desde el quinto como su madre lo trajo al mundo, sin oír lo que Florencia murmuraba...
-...a mí tu padre también me pesaba y por eso decidí matarlo.



